IA Y AUTOMATIZACIÓN
Menos tareas repetitivas. Más tiempo para dirigir.
Miro cómo funciona tu negocio por dentro, te digo qué merece automatizarse y qué no, y lo dejo montado: desde un recordatorio que ya no depende de tu memoria hasta una herramienta o una app hecha para ti. Yo detecto y propongo. Tú decides.
¿Cuántas de estas cosas dependen hoy de que te acuerdes?
Nada de esto se arregla con otra aplicación si antes nadie ha mirado cómo se trabaja.
- Solicitudes sin seguimiento.
- Presupuestos enviados que nadie vuelve a mirar.
- Recordatorios que solo existen en tu cabeza.
- Las mismas preguntas, de clientes y de tu equipo, una y otra vez.
- Facturas vencidas que reclamas cuando encuentras un rato.
- Los números repartidos entre el banco, el programa de facturación y varias hojas de cálculo.
Antes de automatizar, miro cómo trabajas.
Con la Radiografía analizo cómo está hoy tu negocio. Al entrar en tus procesos y protocolos veo quién hace qué, dónde se va el tiempo y qué podría rendir más. Tarea por tarea, de ahí salen tres respuestas:
Esto sí, ya.
Funciona a mano y repetirlo no aporta nada.
Esto sí, pero después.
Primero hay que cambiar cómo se hace: lo que no funciona a mano tampoco funciona automático.
Esto no.
Tiene que seguir haciéndolo una persona, o no compensa.
Que la conclusión sea no automatizar nada también es un resultado válido.
Lo que puedo dejarte montado.
Cada consulta, con respuesta y seguimiento.
Una primera respuesta por WhatsApp Business o formulario, aviso para ti, registro en una hoja o CRM, y seguimiento de los presupuestos enviados.
Lo que sabes que debes hacer y nunca encuentras hueco.
Pedir reseñas, volver a escribir a quien ya te compró y reclamar lo que te deben, con los textos preparados para que tú los apruebes.
Respuestas que salen de tu propia información.
Un asistente con IA para tus clientes, o un manual interno que tu equipo puede consultar en lugar de preguntarte a ti. Se alimenta de la información que tú le das.
Tu negocio de un vistazo.
Facturación, gastos, caja y cobros en un panel con avisos, y un centro de mando conectado a tu correo, tu calendario y tus documentos.
Herramientas y apps hechas para ti.
Cuando lo que necesitas no existe o no encaja con tu forma de trabajar, lo creo.
¿Automatización o herramienta?
Si lo que usas ya te sirve y solo falta que los datos pasen solos de un sitio a otro, automatizo. Si tu equipo o tus clientes no tienen dónde hacer ese trabajo, creo la herramienta o la app. Muchas veces hace falta un poco de cada, y eso lo decidimos con tu caso delante.
Cómo podría verse en tu negocio.
Preparar un presupuesto a partir de las fotos que te manda el cliente.
Reservas y recordatorios de cita.
Pedir la documentación y avisar de lo que falta.
Recordar fechas y materiales a quienes se han apuntado.
Recoger los pedidos de WhatsApp en un solo sitio.
Son ejemplos de lo que se puede montar, no casos de clientes.
Cuatro reglas que no cambio.
Solo automatizo lo que ya funciona a mano.
Todo va a tu nombre.
Las cuentas y las herramientas son tuyas, y te dejo por escrito cómo funcionan para que pueda seguir otra persona si algún día hace falta.
Lo que llega a tu cliente lo decide una persona.
Lo rutinario sale con textos y condiciones que tú has aprobado antes. Lo delicado lo revisas uno a uno.
No te prometo que la IA lo conteste todo.
Lo que se salga de lo que le hemos enseñado lo atiendes tú o tu equipo.
Lo que me vas a preguntar.
No. Tienes que saber cómo funciona tu negocio. Lo demás me toca a mí.
Sí, desde el primer mensaje.
Puede pasar, y por eso decidimos antes de encenderla qué nunca hará sola, quién revisa y cómo se corrige.
Tuyo: te digo por escrito qué cuentas, datos y documentación quedan a tu nombre, y qué servicios de terceros vas a pagar tú.
Tú eliges: lo llevas tú con lo que te dejo explicado, o lo seguimos cuidando. Si es lo segundo, sabrás por escrito qué incluye.
Antes de montar nada miro qué datos toca cada herramienta, quién es el proveedor y dónde se procesan. Si le vas a escribir a tu lista de clientes, comprobamos antes que puedes hacerlo. Lo legal lo cerramos con tu asesor: yo no doy asesoramiento jurídico.
Depende de lo que haya que montar, y no voy a darte una cifra sin conocer tu caso. Antes de decidir tendrás un presupuesto cerrado, con lo que incluye y el plazo.